INTRODUCCIÓN
Trimembración del
organismo social es una imagen-guía para el desarrollo social. Ella se vincula
a la inmediata naturaleza del hombre. Cada hombre puede hallar en sí mismo los
pensamientos arquetípicos detrás de esta imagen-guía.
Por cuanto el hombre
se empeña en esto, en formar la vida social en el sentido de esta imagen-guía,
se realiza como hombre libre y hace posible la libertad de otros.
EL ANHELO POR NUEVAS
IMÁGENES-GUIA SOCIALES
Cuando en 1968
cundió por todo el mundo una corriente revolucionaria, se formó entre los
estudiantes franceses una frase que produjo gran entusiasmo, porque se
correspondía con los más profundos anhelos. "L'imagination au
pouvoir!" - "La imaginación al poder" - "Queremos ser
guiados por imágenes!"-
De dónde
proviene este anhelo?
Proviene de dos
experiencias distintas, de una positiva y de una negativa, la positiva se
refiere a una multitud de tendencias evolutivas, que pueden ser observadas y
que en muchas personas se vinculan en lo inmediato con las propias vivencias
interiores:
o
una
progresiva.individuación de los hombres. El hombre quiere liberarse de ataduras
tradicionales, formar su propio juicio, buscar su profesión, tener
responsabilidad, tomar iniciativa. A pesar de todas las tendencias masificantes,
también observables, se puede constatar un poderoso impulso que quiere plantar
al hombre como ser individual en el espacio social.
o
las relaciones
políticas muestran una evolución, en la que surge para la realidad de los
derechos del hombre, un determinado sentimiento: Las más distintas agrupaciones
humanas deben hallar de algún modo, unas con otras, relaciones en las que cada
hombre pueda alcanzar sus derechos porque todos tienen el derecho de vivir aquí
en la tierra y desarrollarse como individualidad. Los movimientos por la
democracia, contra la discriminación de las minorías, por los derechos humanos,
contra las separaciones raciales, etc., provienen de este sentimiento nuevo.
o
La economía
promovida por la técnica hace surgir un fenómeno totalmente nuevo: La economía
mundial. La mundialmente recíproca dependencia deja presentir algo del concepto
"humanidad". Despierta un sentimiento moral nuevo: ¿Soy yo
corresponsable si un prójimo sufre hambre? ¿Soy yo corresponsable por la
tierra? Estas experiencias positivas estos nuevos sentimientos, que despiertan
de esta corriente evolutiva, en parte todavía subconscientos, son de inmediato
empañados por el miedo y la duda. ¿No será fragmentada la progresiva
individuación de la humanidad? No conducirá la emancipación de grupos humanos a
una polarización política destructiva? ¿Soportarán los hombres la recíproca
dependencia de la vida económica?¿O nos encaminamos hacia una creciente lucha
por las materias primas, por los mercados y por el consumo, hasta que la Tierra
misma sea destruida?
Los hombres que
plasmaron la frase: "L'imagination au pouvoir", han notado
instintivamente: "Los impulsos evolutivos, por nosotros observados y
vividos, sólo podrán efectivizarse positivamente, si se orientan conforme a
imágenes-guía entusiasmantes y humanas y si en esta orientación también pueden
fructificarse recíprocamente".
LAS NUEVAS IMÁGENES-GUIA SOCIALES Y SUS
CONTRAIMÁGENES
Tan pronto
surge, desde el mismo acontecer de la época, la necesidad de tales
imágenes-guía nuevas, aparecen también las contraimágenes de ellas. Las sombras
son frecuentemente visibles aún antes que la luz misma. La vivencia de estas
contraímágenes es la segunda experiencia fundamental, de la que surgió el
clamor por imágenes-guía auténticas. Los hombres vivieron, cómo dos contra
imágenes-guía comenzaron a ser, con enorme poder, una realidad social, tanto en
los países del este como en occidente. En el este la antiquísima imagen de una
teocracia, de un estado de castas ordenado jerárquícamente: arriba una
conducción partidario "espiritual", en el medio una amplia capa de
funcionarios, abajo martillo y oz: obreros y campesinos -sobre todo ésto
derramado el ideal de una sociedad no clasista, de un verdadero, fraternal
socialismo. Sabernos, cómo esta contraimagen-guía mantiene, con una fuerza
mágica, cautiva aproximadamente a un tercio de la humanidad.
En occidente,
la contraimagen-guía es de otra índole. Proviene de un frío pensar
tecnocrático. El mundo ha de transformarse en una gran máquina económica bien
lubricada. Todo es factible y dominable, Herbert George Wells (1866-1946) y
Aldous Huxley (1894-1963) han descrípto con antelación estas
contraimágenes-guía con un cínico sentido de la realidad. En occidente, sobre
todo esto, se ha derramado el ideal de la libertad. La técnica y el creciente
bienestar liberarán al hombre cada vez más.
Las
contraimágenes-guía en el este y en occidente se asemejarán más y más entre sí
-dejando de lado su sobreestructura ídeológica- en su realización social .
Ambas desembocan en un Estado unitario, organizado central y burocráticamente,
el que paulatinamente dominará y dirigirá todos los dominios de la vida. En la
medida en que esto se cumplimente, desaparecerá el hombre como individualidad,
con su capacidad de ser libre y de realizarse a sí mismo..
Estas eran las
dos experiencias fundamentales de los hombres desde los movimientos
revolucionarios al final de los años sesenta: por un lado, la necesidad de
auténticas imágenes-guía sociales, por el otro lo inhumano de las dos
grandes contraimágenes-guía efectivas. Desde estas dos vivencias se formó la
frase "L'imagination au pouvoir!" - "queremos ser guiados
nuevamente por auténticas, entusiasmantes imágenes-guía, de conformidad con lo
humano!"-
Cuando en los momentos
de cambio histórico el hombre se pregunta por nuevas imágenes-guía sociales, no
sólo están ahí, al punto, los contrapoderes para ofrecer contraimágenes, sino
que también están como germen en la cultura, las imágenes-guía potencialmente
futuras, que ya han sido plantadas.
LA IDEA DE LA TRIMEMBRACION SOCIAL
En este sentido
puede hacerse referencia a lo hecho por Rudolf Steiner, el haber implantado en
la sociedad, en los años 1919-1920, la imagen-guía de un organismo social
trimembrado como fuerza efectiva.
Esta
imagen-guía puede caracterizarse brevemente como sigue: Ella muestra una
sociedad que ya no tiene un centro dominante en el sentido de un Estado
coordinador o de elite conductora espiritual sobreestructurada. Ella muestra
una sociedad en la que se mantienen recíprocamente en un balanceado equilibrio,
tres grandes, relativamente autónomos entre sí, subsistemas, esferas o
miembros:
·
una vida
económica que se administra a sí misma., que sólo tiene su quehacer en la
producción de bienes, en la circulación de bienes y en el consumo de bienes;
ella tiene por misión satisfacer las necesidades de los hombres;
·
una vida
espiritual que se administra a sí misma, la que en todo lugar donde trabajan
hombres juntos, para hacer fructíferas sus aptitudes, ha de crear las
condiciones para que estas aptitudes puedan desarrollarse tan productivamente
como sea posible;
·
una vida del
derecho que se administra a sí misma, la que se manifieste en todo lugar. donde
los hombres logran mutuamente convenios, acuerdos, reglas de juego, leyes, ya
sea al establecer circuitos económicos, ya sea en la organización del trabajo
espiritual conjunto, ya sea en el marco de la convivencia social.
Las raíces de
esta imagen-guía pueden entreverse ya con anterioridad. En 1789 se oían desde
las barricadas de la Revoluci6n Francesa los tres grandes ideales
"libertad, igualdad y fraternidad". Ellos provenían desde un
antiquísimo saber y expresaban qué cualidades debían ser realizadas en la
sociedad. Fueron reconocidos inmediatamente por los hombres de aquella época y
provocaron un gran entusiasmo. Pero los tres ideales no fueron vinculados
suficientemente, en lo concreto, con la naturaleza del hombre. Por tal razón
tampoco fue reconocido, en cuál de los ámbitos de la sociedad debían
efectivizarse y en cuáles esto no debía suceder. No resultaron ser realmente
imágenes-guía, desde las cuales se podía ser concretamente activo.
Rudolf Steiner
proporcionó, por así decirlo, la llave de oro, por la que la fuerza formativa
en lo social, que dormita en estos tres ideales, puede ser productiva.
Primeramente é1
mostró, que cada hombre puede corresponderse a sí mismo, como ser trimembrado,
con los tres ideales. Para ello no necesita ningún previo conocimiento especial,
sólo una capacidad de juicio sano, libre de prejuicios. Por ser un ser corpóreo,
debe nutrirse de la tierra; porque hay muchos hombres, más sólo una tierra,
hemos de compartir fraternalmente las riquezas de ella; porque es un ser
con alma, quiere desarrollarse con libertad; y siendo el hombre un
ser de la verdad, por el que fluye el espíritu universal, puede
reconocer a sus prójimos como uno igualitario a él. Só1o por la
presencia ante el espíritu puede fundamentarse una verdadera idea de
igualdad... Luego Steiner muestra, como estas tres cualidades son los
principios conductores de los tres sistemas orgánicos del organismo social.
De las fuerzas
de la libertad ha de formarse la vida espiritual de la humanidad;
quiere decir, que en todo lugar donde los hombres desde sus aptitudes
individuales, quieran ser productivos para otros hombres, toda especie de
determinací6n ajena frenará, a la larga, el libre despliegue de estas
aptitudes.
De las fuerzas
de la fraternidad ha de formarse la vida económica de la
humanidad. Todo aquello que se produce en bienes y servicios, ha de orientarse
hacia la satisfacción de las realmente existentes necesidades. En todo lugar,
donde en semejante producción se empaña el interés por las necesidades de otros
hombres, debido a una orientación que busca el rédito propio, se daña la salud
de la vida económica.
De las fuerzas
de la igualdad, los hombres han de normar recíprocamente sus derechos
y obligaciones. Justamente porque los hombres son fundamentalmente de igual valor,
es dañino para un desarrollo sano del organismo social, todo intento de lograr
mediante el ejercicio del poder, desigualdad, discriminación y privilegios.
Lo
característico de estas tres fuerzas fundamentales es que no sólo actúan
saludablemente en los mencionados tres ámbitos sociales, sino que ellas
"del mismo modo", obran destructivamente sí exceden el límite de su
ámbito de acción y se extienden sin
transformación a las otras dos esferas sociales.
Si la libertad
quiere realizarse en la vida del derecho aparecen la arbitrariedad y la falta
de derecho; si quiere realizarse en la vida económica aparece un indomable
liberalismo, tanto en el productor como también en el consumidor.
Sí la igualdad
quiere realizarse en la vida espiritual, surgen, a través de una
burocratización, (por ejemplo en la enseñanza) superficialidad y enajenación;
si quiere realizarse en la vida económica aparecen el derroche o la
no-satisfacción de las necesidades.
Si la
fraternidad quiere realizarse en la vida del derecho, da lugar a la
confraternización como fuerza política (camarillas); si quiere realizarse en la
vida espiritual, aparece una falta de colorido por compromisos irrealistas.
Cada uno de los
tres ideales tiene efectivamente su propio dominio. Por cuanto Rudolf Steiner
los ha plantado como fuerzas, como cualidad, en la imagen-guía del organismo
social trimembrado, ha provisto a esta imagen de una enorme potencia efectiva.
Lo peculiar de
esta imagen es, que por un lado contiene una ley férrea -la que se puede comprender-
y por el otro deja al hombre en su actuar totalmente libre. Ella no promulga
norma o doctrina alguna, ningún programa o estructura para generalizar su
validez. Ella sólo dice, que en nuestra
época, un determinado actuar en lo social tiene determinadas consecuencias.
LA "LEY SOCIAL FUNDAMENTAL"
En un periódico
por él redactado, de 1905/1906, Rudolf Steiner publicó un artículo, en cuyo
centro se hallaba la presentaci6n de una normativa, la que él mismo, desde un
comienzo, denomina la "ley
social fundamental".
"la salud de un
conjunto de hombres que trabajan juntos, es tanto más grande, cuanto menos cada
uno demanda para sí mismo de lo producido por sus esfuerzos; quiero decir,
cuanto más cede de estos producidos a sus co-trabajadores y cuanto más sus
propias necesidades sean satisfechas, no de sus propios esfuerzos, sino de los
esfuerzos de los otros".
Esta ley no
nombra ninguna máxima moral o norma de conducta. Só1o expresa lo que uno puede
llegar a comprender desde la observación de los hechos sociales, que una
determinada conducta social, tiene determinadas consecuencias, a saber:
·
Cuanto más los
hombres se dejan guiar en el establecimiento de la vida económica por el
interés hacía las necesidades de los otros, tanto más saludablemente se desarrollará
esta vida económica;
·
Cuanto más los
hombres, en el logro de acuerdos, se consideran unos a otros como adultos e
iguales, tanto más sanamente se desarrollará la vida del derecho;
·
Cuanto más los hombres,
en la formación de su trabajo conjunto, se garantizan mutuamente el espacio de
libertad, en el que pueden desplegar social-productivamente sus aptitudes,
tanto más sanamente se desarrollará la vida espiritual.
Rudolf Steiner
ha formulado la ley social fundamental en sentido positivo de afirmación. Está
claro que vale lo mismo sí se la invierte. Con sólo reemplazar las palabras: "más
grande", "menos", "más" por "más
pequeña", "más" y "menos" respectivamente.
Y también la
apertura de la ley social fundamental, conforme a los tres ámbitos sociales de
referencia, puede ser formulada del mismo modo. Expresaríase entonces, que la
vida econ6míca, la vida del derecho y la vida espiritual, aportarían tanto
menos a la salud del conjunto del organismo social, cuanto más éstas fuesen
llevadas por un profit (provecho), por un motivo determinado por el poder y por
un motivo determinado por algo ajeno, respectivamente.
CAMBIO DE CONCIENCIA Y NECESIDAD DE LA EPOCA
¿Por qué es
ésta justamente la imagen-guía de la actualidad?
Como ya fue
señalado, las culturas siempre habían sido guiadas por imágenes-guía. Ellas
vivían en las mitologías, en los impulsos del arte y en los ordenamientos
sociales, que tenían sus orígenes en los centros de misterios. Las estructuras
de la sociedad, en las que vivían los hombres, eran una expresión inmediata de
la configuración del alma y del estado de conciencia de los hombres. Si se toma
ahora el ordenamiento de castas de la antigua cultura de la India, la teocracia
en las culturas persas y egipcias, la naciente democracia en la Grecia o el
ordenamiento corporativo feudal en la Edad Media: la imagen-guía detrás de la
estructura social es siempre el hombre mismo.
Pero la imagen
del hombre está sujeta al cambio. No el pensamiento arquetípico del hombre
mismo, el que como pensamiento de la creación compenetra todas las
imágenes-guía; sino su respectiva forma manifestada en los sucesivos períodos
culturales. Según cómo el hombre se vivencie a sí mismo, sea su configuración
anímica, su desarrollo de conciencia; se transforma la imagen-guía,.desde la
cual é1 forma su entorno social.
La conciencia
de la humanidad se ha transformado fundamentalmente durante el paso del siglo
XIX al XX.
Desde el
comienzo del siglo XV se fue desarrollando paulatinarnente una "conciencia
sensorial" intelectual, analítica, dirigida al ego. Conciencia que se
despierta a través de su relación sensorial con el mundo exterior y que
metaboliza las impresiones sensorias, en formas perfiladas, filosas, del
pensamiento intelectual y que a través de esta actividad toma conciencia de sí
misma. La ciencia natural moderna y la técnica de ella resultante, la industria
y la vida económica moderna, han surgido de esta conciencia moderna. Más esta
conciencia también seguirá desarrollándose. Pero si esta evolución se estanca,
se manifestarán cada vez más los lados de las sombras, verbigracia, las formas
del doble de esta conciencia. El doble de la orientación sensorial de esta
conciencia es el materialismo, el que enceguece cada vez más para los valores
espirituales, respectivamente morales. El doble de esta conciencia egocentrada
es el egoísmo, el que finalmente reniega y destruye toda sustancia social. En
el siglo veinte están dadas ahora la necesidad y la posibilidad, de que esta
conciencia dé un peso esencial más en dirección de una espiritualidad y
socialidad nuevas. Ella debe despertar para la realidad del mundo espiritual en
el mundo de los sentidos, debe despertar para las fuerzas sociales, que
dormitan en cada yo. O dicho de otro modo: ella debe despertar para el hecho de
que sólo el yo inferior es egocéntrico, el yo superior en cambio es justamente
"centrado" a otros yoes.
¿Qué tareas deberían ser establecidas, para
que se desarrolle en los hechos esta conciencia nueva?
¡La membración
del Estado unitario en los tres sistemas orgánicos autónomos!
Esto exige un
despertar como co-formador responsable en la vida espiritual autoadministrada
(como co-actor en cualquiera de las comunidades laborales productívas), en la
vida económica autoadministrada (como productor, comerciante, consumidor), en
la vida del derecho autoadministrada (como político, como ciudadano).
Cuanto más
despierta con iniciativa y con responsabilidad yoica en los tres miembros,
tanto más se vive a sí mismo como ser trimembrado, según cuerpo, alma y
espíritu. Esta vivencia forma el portal para una nueva conciencia espiritual,
En la
imagen-guía de la trimembraci6n social no hay ninguna, coordinación central,
ningún cuarto miembro que maneje a los otros tres. Aquél que hace la relación
es el hombre mismo. Él está presente en los tres miembros. Y en cuanto é1 hace
la relación entre los miembros, crece su conciencia social.
La
trimembraci6n social es por lo tanto la manifestación de actualidad de la
imagen-guía social, porque ella, por un lado se vincula a la situación de
conciencia de hoy y, por el otro promueve la ulterior evolución de esta
conciencia Por cuanto el hombre ejecuta, mediante iniciativa propia, la
membración del estado unitario creciente, crece una nueva conciencia
espiritual. Por cuanto él, presente en los tres miembros, debe relacionarlos
recíprocamente, crece una nueva conciencia social. Con ello son liberados los
dobles de la conciencia de la nueva época
-el materialismo y el egoísmo- y
le es señalada a la conciencia misma el sendero hacía su peldaño siguiente.
Este artículo
ha sido extraído del cuadernillo: "¿Qué
es la conformación ternaria del organismo social?"
Editado por el
Grupo de Trabajo Rudolf Steiner, Buenos Aires, Argentina (1993).
Título original: "Was ist Dreiglirderung des sozialen organismus?" Dornach, Suiza (1984)
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Dr. Lex Bos
Consultor
Internacional
Zeist, Holanda
Nació en Java,
Indonesia, en 1925 y creció en Rótterdam.
Estudió
Sociología en Ámsterdam y se doctoró en Wageningen en 1974 con su tesis “La
formación de juicio en grupos”.
Desde 1949
trabajó como consultor en “desarrollo organizacional” en la mayoría de los
países de Europa, Sudáfrica y Brasil.
Desarrolló su
actividad en pequeñas, medianas y grandes empresas, en organismos públicos y en
organizaciones sin fines de lucro. Realizó actividades de entrenamiento en
comunicación, solución de conflictos, conducción y procesos de aprendizaje.
Fue colaborador
desde su inicio del Nederlands Pedagogisch Instituut (NPI) de Holanda.
Es co-fundador
del banco Triodos, de Zeist, Holanda.
Actualmente
trabaja como pedagogo social y consultor libre para el desarrollo
organizacional y como conferenciante internacional.
Es autor de
varios libros libros sobre conformación ternaria del organismo social y de
pedagogía social.
Foro 3