El Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) es un
acuerdo que, impulsado por EEUU, pretende asegurar la libre circulación de las
mercancías y el capital en todo el continente americano. Negociado en secreto
por los gobiernos de 34 países del continente, con excepción de Cuba, dicho
acuerdo aspira a concluir su forma definitiva en la reunión que los
representantes gubernamentales tendrán el próximo 5 y 6 de abril en Buenos
Aires y que sería refrendado por la reunión de los presidentes a realizarse en Quebec,
Canadá para fines del mismo mes.
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RAZONES PARA DECIRLE NO AL ALCA
1. El ALCA extenderá a todo el continente un tratado que ya ha
probado sus terribles consecuencias sociales
El ALCA es esencialmente una expansión a todo el continente
americano del NAFTA (acuerdo de libre comercio suscripto por EEUU, Canadá y
México en 1994). Durante estos años de vigencia, el NAFTA ya ha probado las
consecuencias que trae para los trabajadores, la sociedad y el medio ambiente.
Citemos sólo algunos datos de esta situación. Desde la vigencia del NAFTA, por
ejemplo, un millón de mexicanas más ganan menos que el salario mínimo y 8
millones de familias han sido sumergidas en la pobreza. Por otra parte, en la
zona de las maquiladoras, a lo largo de la frontera entre EEUU y México, el
crecimiento de la polución y los deshechos químicos, resultado de la supremacía
de los intereses comerciales sancionada en el NAFTA, han incrementado
dramáticamente las tasas de hepatitis y los defectos de nacimiento.
2.
El acuerdo ha sido elaborado en secreto
Desoyendo los repetidos llamados a un debate abierto y
democrático, las negociaciones del ALCA, iniciadas en 1994, han sido conducidas
en el mayor de los secretos. Ni los pueblos de la región, ni el conjunto
diverso de organizaciones sindicales y sociales, ni los parlamentos han podido
participar en los debates ni conocer el detalle de la marcha de los acuerdos.
Por el contrario, con gran cinismo, los negociadores afirman que han tomado
nota de las recomendaciones del Foro Empresarial de la Américas y que las
mismas han sido aportes valiosos al proceso del ALCA. Así los gobiernos se
aprestan, en pocas semanas, a firmar un tratado a espaldas de los pueblos y que
amenaza con profundizar radicalmente las terribles consecuencias que depararon
las políticas neoliberales vigentes.
3. El acuerdo degradará aún más los derechos laborales y las condiciones de trabajo
La experiencia del NAFTA ha demostrado cómo los derechos
laborales más básicos y los intereses de las trabajadoras han sido erosionados
por estos acuerdos de libre comercio. El objetivo de asegurar la más absoluta
libertad al capital para moverse a nivel continental significará, como lo
señala nuestra experiencia más reciente, una tendencia a la baja de los
salarios y las condiciones laborales. La terrible situación que sufren
trabajadoras de las máquilas en México (salarios por debajo del salario mínimo,
jornadas laborales de más de 12 horas, ausencia de amparo legal, limitación de
la acción gremial, condiciones insalubres de trabajo, trabajo infantil) son un
ejemplo próximo de lo que nos augura el ALCA. Por otro lado los efectos de la
libre importanción de mercancías amenazan con condenar al sector industrial
local a una completa desaparición, profundizando así los altos índices de
desempleo que ya castigan a nuestro país.
4. El acuerdo exacerbará la
destrucción del medio ambiente
Tras la
firma del ALCA cualquier regulación estatal destinada a preservar el medio
ambiente, así como la salud, deberá acreditar que no constituye un obstáculo
innecesario al comercio y la inversión reservándose las empresas el derecho a
querellar legalmente a los estados. Para nuestro país significará profundizar
una política de depredación de los recursos naturales en desmedro del medio ambiente
y las poblaciones locales.. Así sucede ya en el NAFTA donde, por ejemplo, en el
estado mexicano de Guerrero el 40% de los bosques se han perdido por la
explotación indiscriminada en estos últimos años, lo que además ha provocado
una erosión del suelo y la destrucción del hábitat natural.
5. El acuerdo pondrá en riesgo la
vida y la salud de los pueblos
El ALCA expandirá
las reglas del NAFTA sobre el monopolio de las patentes (particularmente
importantes en el sector farmacéutico) a todo el continente así como legalizará
los organismos genéticamente modificados, con sus consecuencias sobre el precio
de los medicamentos y la salud de la población. Por otra parte el ALCA, como el
NAFTA, impedirá, bajo el pretexto de otorgar seguridad absoluta a las
inversiones, cualquier regulación estatal aún cuando ésta se apoye en
consideraciones de bienestar general o de defensa de la salud pública o el
medio ambiente. En ese sentido, por ejemplo, Canadá ya ha sido demandado y
condenado por prohibir un aditivo para naftas considerado cancerígeno y México
enfrenta demandas por causas similares.
6. El acuerdo convalidará y
profundizará la privatización de los servicios sociales
El proyecto
del ALCA se extiende además a los servicios comprometiendo a los estados a
garantizar el derecho de las empresas a prestarlos, con la única excepción de
aquellos brindados por el estado en forma absolutamente gratuita. Esto abre la
posibilidad de la privatización donde ella no ha tenido aún lugar, entre otros
sectores la educación y la salud; así como excluye expresamente revertir las
privatizaciones ya realizadas. El principio general es transformar los
servicios sociales en mercancías, cuyo acceso quede regulado por la capacidad
individual de pago. Por otra parte permitiría a las empresas, como ya ha
ocurrido en Canadá y México, exigir contar con las mismas exenciones y
privilegios que los organismos públicos que los prestan.
7. El acuerdo acelerará la quiebra
de las medianas y pequeñas empresas y la desindustrialización del país
La eliminación de las barreras
arancelarias, la prohibición de cualquier política estatal destinada a
favorecer el uso de bienes nacionales (compre nacional) o privilegiar de cualquier
forma el desarrollo local o sectorial, la obligación de abrir las compras o
contrataciones del estado en todos sus niveles (nacional, provincial y
municipal) que superen un monto mínimo a todas las empresas del continente,
entre otras cuestiones, amenazan con condenar a la desaparición a las ya
golpeadas medianas y pequeñas empresas así como profundizar la
desindustrialización de la economía, proceso abierto en nuestro país desde
1976.
Por otra parte, nuestro país ni siquiera
podrá beneficiarse de sus ventajas comparativas en el sector de la agricultura
dado que los subsidios a este sector (utilizados justamente por los EEUU para
sostener a sus productores agrícolas) son una de las pocas excepciones
planteadas en el tratado. En este sentido es interesante señalar que un
reciente estudio del impacto del ALCA sobre la industria alimentaria de la
argentina prevee una leve caída de las exportaciones (4%) y un significativo
incremento de las importaciones (entre 30 y 35%).
8. El acuerdo limitará aún más los
derechos democráticos de la sociedad
Todo intento de
regulación estatal, así esté fundado en criterios de desarrollo económico local
o nacional, progreso social, bienestar de la población o protección del medio
ambiente, puede ser cuestionado con éxito por el capital como lo demuestra la
experiencia del NAFTA. Para nuestro país además dicho acuerdo tornará
irreversibles las políticas neoliberales implementadas en la última década. En
ese sentido las cláusulas del ALCA impondrán, desde hoy y hacia el futuro, un
verdadero corset a la voluntad de la sociedad y al propio funcionamiento de las
instituciones democráticas. Una prueba de su carácter antidemocrático es que el
acuerdo ha sido negociado a espaldas de los pueblos, sin consulta a las organizaciones
sociales y sin debate parlamentario. Por eso planteamos, junto a la
Coordinadora de Centrales Sindicales del Cono Sur, que dicho acuerdo no puede
suscribirse sin antes convocar a la sociedad a expresarse en un plebiscito.
9. El acuerdo incrementará la
pobreza y la desigualdad
La aplicación de
políticas económicas de corte neoliberal en nuestro país durante la última
década han significado un constante incremento de la pobreza, la desigualdad
social, la precarización laboral y el desempleo. El ALCA convalidará y
profundizará esta situación. En los hechos el ALCA constituirá la creación de
una zona económica, de Alaska a Tierra del Fuego, en beneficio de las
corporaciones transnacionales norteamericanas y algunos socios locales. De esta
manera el acuerdo constituirá en el área económica un nuevo instrumento, que,
junto al Plan Comombia y al Plan América intenta subordinar aun mas a los
países y pueblos de la región a la hegemonía de los EEUU.
10. Porque otra integración es
posible
Las
organizaciones sindicales nacionales y regionales, los grupos ecologistas y de
derechos civiles, los movimientos campesinos, indígenas y de mujeres del
continente se han pronunciado contra el ALCA. Desde hace varios años dichas
organizaciones vienen realizando foros y protestas contra este acuerdo. En la
primera semana de abril, cuando en Buenos Aires nos movilicemos contra la
Cumbre de Ministros de Economía, en el espíritu de Seattle y del reciente Foro
Social Mundial de Porto Alegre, protestas y actividades similares tendrán lugar
en casi todos los países de la región. Así juntos todos también acompañaremos
las protestas que se realizarán a fin de mes en Quebec. Porque, juntos todos,
otra integración justa y solidaria es posible.