Foro 3, por
un proceso social
ternario
Nuestra actualidad nos está
señalando dramáticamente la necesidad de obrar cambios en el ámbito social e
individual.
Las manifestaciones de esta crisis
individual, familiar y social son evidentes y de conocimiento general.
Todo nos habla de la urgencia
de construir nuevos paradigmas que permitan el digno desarrollo de todo ser
humano, en un hábitat acorde a su naturaleza; que como ‘vestidura’ deberá
acoger y contener a los individuos permitiéndole su progreso integral.
Esta ‘vestidura’ incluye
desde lo planetario –protección de
los recursos naturales-, hasta lo social y familiar –protección del
ser humano y de su entorno social-.
Es evidente que este cambio
en el rumbo solo puede lograrse si podemos cambiar nuestro pensar, y nuestra
forma de percibirnos y de percibir las características de un nuevo entorno
social.
Así como el hombre se mueve
con tres capacidades básicas: -su pensar, su sentir, y su accionar-; así anhela
encontrar en su entorno los ámbitos respectivos para su despliegue.
Estos reclamos de su
interioridad ya se manifestaron en la Revolución Francesa como tres impulsos
caros al alma humana:
LIBERTAD, IGUALDAD Y
FRATERNIDAD.
Cada uno de estos impulsos se
rige por leyes particulares a él inherentes y no puede aplicarse a un ámbito
que no le corresponda, como se hizo hasta hoy día.
LIBERTAD: Rige en
el ámbito de lo Cultural o
Espiritual; estrato en el que cada individuo se desarrolla como tal y despliega
sus capacidades. Es la esfera de la máxima diferenciación, donde debiera
promoverse las cualidades que sustentan la singularidad de cada ser.
Es el plano de la ciencia, la
religión, el arte, del obrar creativo y fructífero del espíritu humano.
No corresponde la
libertad en lo económico, lo que genera
el liberalismo, con sus injusticias y exclusiones actuales, el que convierte todo en mercancía.
IGUALDAD: Rige en el ámbito
de lo jurídico y de lo político: todos somos iguales ante la ley, todos nos
igualamos en nuestro valor de humanidad. Es el estamento de nuestros
inalienables derechos y responsabilidades como hombres.
No corresponde la
igualdad en lo cultural, puesto que masifica y empobrece toda manifestación del
espíritu humano.
FRATERNIDAD: Rige en el
ámbito de lo económico. El concepto fraternidad es más abarcante que el de
solidaridad y lo incluye; comprende la actitud consciente de reconocer en el
otro un hermano en las necesidades básicas, un congénere con quien asociarnos
para sostenernos en nuestras necesidades.
No corresponde la
fraternidad en lo político, que deviene necesariamente en corporativismos, y en
los privilegios de clase y grupos.
Una sociedad que se piense y funcione
como un organismo viviente, sano en su actividad, estará en completa armonía con la naturaleza del ser humano y de
la Tierra y posibilitará la plena
madurez y expresión de las potencialidades creativas del ser humano.
En el Foro 3 – por un Proceso Social Ternario, estamos
interesados, desde nuestras modestas posibilidades actuales, en ayudarnos a
despertar a esta realidad, a través de charlas, conferencias, grupos de
reflexión, intercambio de experiencias, etc.
Como para sembrar esta
semilla de una estructuración social ternaria que manifieste en lo social la
conformación ternaria del hombre particular: cuerpo, alma y espíritu.
Sólo un Organismo Social construido a imagen del Hombre es continente y posibilita el integral desarrollo del individuo y el cumplimiento
cabal de su destino humano.
Lidia Gómez Rois
María Teresa Dobalo
Rosa Körte
Julio Reibaldi
Aldo Di Stilio
Horacio Boraso
Foro 3