El dinero al servicio del hombre

 

Charla de

Rembert Biemond

 

13 de mayo 2000

en Buenos Aires, Argentina

 

 

... Todos tenemos dinero en la mano, movemos dinero todos los días de una forma u otra. Y todos escuchamos hablar de la economía, sentimos que tiene que ver con nosotros, pero nunca terminamos de entender bien qué implica todo esto.

En mi opinión, en este campo primero debemos aprender a preguntar, a cuestionarnos las cosas. ¿Por qué? Porque los medios de comunicación y los políticos intentan, y lo logran, transmitir la imagen de que saben de lo que están hablando, de que saben cómo funciona la economía. Pero si uno habla con algún representante jerárquico de estos medios, ellos mismos admiten de que no saben cómo funciona realmente.

Cuando en 1904 Rudolf Steiner escribió su libro “¿Cómo se adquiere el conocimiento de los mundos superiores?”, no lo escribió en forma de libro, sino como artículo semanal que fue apareciendo en una revista en el correr de aproximadamente un año. Sólo después se compilaron los artículos y se los editó como libro.

Cuando uno vuelve sobre estas revistas, encuentra otros artículos en ellas. Una serie de tres artículos hablaba sobre “La ciencia espiritual y la ciencia social”, y lo interesante es que estos artículos aparecieron al mismo tiempo que los otros, y sin embargo, el libro “¿Cómo se alcanza...?” fue vendido una infinidad de veces y fue muy requerido, mientras que a los otros tres artículos apenas se les prestó atención, a pesar de que originalmente tenían el mismo peso.

En esta serie de tres artículos hay una cuestión clave que podemos plantearnos como el conocido dilema del huevo o la gallina. (¡Esta no es una expresión de Rudolf Steiner, sino mía!) La cuestión es: ¿son las circunstancias la clave de los cambios o son las personas la clave para cambiar las circunstancias? Es una pregunta muy importante. Y hubo una cantidad de movimientos políticos socialmente ‘exitosos’ que han aportado la idea de que la clave son las circunstancias. No sólo las teorías como el leninismo o el marxismo, sino también las ideas liberales abogaban por cambiar las circunstancias para que la gente viviera en un mundo mejor.

Rudolf Steiner, en cambio, elige en forma radical el otro punto de vista. Dice que es la gente la que hace las circunstancias. Nunca hay que echarle la culpa a las circunstancias, porque la gente puede cambiarlas. Este es un punto importante que hacemos bien en recordar, porque el mundo está lleno de personas que siempre inculpan a las circunstancias. Es importante darse cuenta de esto y trabajar con ello.

Un segundo punto importante es el campo social: nunca creas que con cambiar una pequeña cosa la humanidad puede ser llevada al paraíso. Y esto también es muy difícil, porque el mundo de la política pregona que, haciendo un pequeño cambio en algo, todo estará OK, no habrá inflación, todo el mundo estará contento y en paz, etc.

En el campo social, la única forma en que algo funcionará genuinamente es por pequeños pasos. Un paso correcto que decidamos tomar hoy podría ser erróneo en 10 años.

Ahora bien, la cuestión del dinero. Perdónenme si me referiré a cosas muy pequeñas. Por ejemplo: $100.- no son $100.- ¿Qué quiero decir con ello? El dinero se viste con un uniforme, y todos los billetes parecen ser iguales. Pero la realidad es que el dinero siempre viene de algún lado y va a algún lado. El dinero mismo es sólo un pedacito de papel. Sólo cuando circula es algo. Y es bien difícil hacer este paso en el pensar. El dinero siempre está en un contexto social. ¡El dinero no es neutro para nada! Esto es difícil de comprender.

 

El próximo paso: Yo soy responsable por este contexto social. Todo gasto de dinero acarrea una grandísima influencia sobre el contexto social, y en esto hay que penetrar. Por ejemplo, cuando compro café en la esquina, hay una enorme cadena relacionada con ello. Quizás sea un muy buen ejercicio tratar de pensar en todo lo que conlleva. No entraré en los detalles, pero los invito a ejercitar esto.

En cuanto al dinero, la cuestión es cómo levantar el uniforme, cómo visualizar en el dinero de dónde viene y a dónde va. No da igual. Este es un capítulo.

El próximo capítulo lo llamo la emancipación del dinero en su desarrollo histórico. No tengo que hablar mucho sobre ello, porque todo el mundo sabe que originalmente, el dinero estaba relacionado con el trueque, luego con el metal, recién hace unos siglos con el papel y ya hoy en día, el dinero papel tiene poca importancia. Todas las grandes transacciones se realizan en forma digital. Si uno se imagina esto, tiene una visión: dinero circulando electrónicamente alrededor del globo.

El dinero se ha emancipado, desde algo físico que era hasta algo totalmente abstracto. ¿Cuál será el próximo paso? El dinero se ha alejado de lo que es la economía real. En los diarios de EEUU se habla de la economía real, pero la verdadera economía es la que hoy circula como información por el Internet.

En toda emancipación - tomemos la de los niños que se emancipan de sus padres en forma sana -, luego de la emancipación comienza una nueva etapa con nuevas conexiones y relaciones. O por ejemplo en la emancipación femenina, también el próximo paso consistió en volver a mirar de una forma más diferenciada las relaciones entre hombre y mujer. Supongo, espero y promuevo que con el dinero pase lo mismo: después de ser totalmente abstracto, vuelva a relacionarse con mundo real.

Muchos niños piensan que la leche viene de una fábrica. Mucha gente piensa que el dinero viene de los bancos. La verdad es distinta. Existe ya hoy en día un movimiento de que se quiere saber no sólo de dónde viene la leche, sino también dónde estaba la vaca, qué pasto comía, cómo estaba organizado todo el entorno. Así también hay un movimiento de personas que quieren saber, al comprar ropa, de dónde viene, si hubieron por ejemplo niños empleados en el proceso de fabricación, etc. Un nuevo proceso sería que los bancos comiencen a ser más transparentes.

 

Antes de contarles del movimiento bancario en Europa, quiero resumir lo expuesto e intercalar aquí algo más.

 

1º) el dinero debe ser despojado de su uniforme, y yo soy responsable por el contexto social.

2º) la emancipación del dinero, y su abstracción en las transacciones digitales;

3º) el dinero no viene en última instancia de los bancos;

4º) qué es lo que se llama el interés compuesto.

 

Quiero explicar un poco porque hay un problema aquí. Por el momento se podría pensar que la economía liberal especulativa ha ganado el mundo; el bloque oriental ha desaparecido. Entiendo que en la Argentina, el 3% anual de interés sería un interés bien bajo.

Hagamos un experimento: hago una inversión a largo plazo. Me imagino que invierto un peso hace 2000 años. Después de 1 año, este peso, a un interés de 3% anual, es 1 peso con 3 centavos. Ahora no cuento el interés sobre el interés, es decir, no cuento el interés compuesto. Este peso mío, después de 33 años será 2 pesos, ¿correcto? Después de 100 años será $4.- Después de 1000 años será $ 31.-, de 2000 años, $ 60.-

Es decir, 1 peso al 3 % serán $ 60.- después de 2000 años. Es mucho.

Ahora miremos el interés compuesto. El primer año es lo mismo, pero ahora viene la diferencia entre suma y multiplicación. El 2º año tendremos no sólo interés sobre el peso, sino también sobre los 0,03 pesos. Los primeros años uno apenas sentirá la diferencia. Yo he hecho el cálculo, y resulta que después de 34 años, serían $ 2.- Pero ahora, cada 24 años se duplicará. En 50 años $ 4.-, en 100 $ 8.-, ya se percibe la diferencia. En 150 años $ 32.- y a partir de allí va muy rápido. Después de 400 años ya habrá llegado el millón. Cada 25 años se duplica.

Si siguen adelantando hasta los 2000 años, si calculan se darán cuenta que saldrá una cifra que no cabe en ninguna calculadora. Será una cifra de 1023, es decir un 10 con 23 ceros después de 2000 años. Es un poco herético esto. Alguien calculó que es más que el peso del mundo en oro. Verán que es absurdo.

Esta forma de pensar muestra que a largo plazo, el interés compuesto es un problema. Hasta ahora no hemos tomado conciencia de ello. La ciencia sabe que la biología no funciona así: tenemos células que crecen, pero en cierto momento, el crecimiento se estabiliza, en algún lugar se detiene el crecimiento.

La curva de crecimiento se va estabilizando en el tiempo. Uno también lo sabe de otras ciencias, pero esta forma

 de pensar aún no ha entrado en el campo de la teoría económica.           

 

No les ofrezco con esto la solución, pero quería señalar que hay un problema serio con respecto al interés compuesto a largo plazo. Lo hemos hablado en relación a 1 peso colocado a interés compuesto, pero en economía, el crecimiento en algún lugar tiene que ser algo real. Nuevamente esta tarea de relacionar el pensamiento con la realidad.

¿Qué significa que un Banco nos diga: “le damos un 12 % y no un 3 % “ ? Podríamos hablar durante mucho tiempo sobre esto.

 

5º) punto es la pregunta de Gretchen (Margarita). Gretchen es una persona en la obra “Fausto”, de Goethe. Les cuento rápidamente: Fausto se enamora de Gretchen, y ella de él, aún siendo Fausto mucho mayor. Gretchen es una jovencita bien educada. En cierto momento le pregunta a Fausto: “¿Cuál es tu relación con la religión?” En el idioma alemán, esto se usa como expresión, no por el tema de la religión, sino porque Fausto no contesta, le da vueltas al tema. Le dice: “Mmm, Dios es por cierto muy interesante.” Ella insiste un poco, a lo que él cambia de tema y comienza a hablar del tiempo.

Yo lo llamo “la pregunta de Gretchen” porque la cuestión clave al final, en el tema del dinero, es: ¿Cuál es mi relación con el dinero?, o quizás también: “¿cuál es tu relación con el dinero?” Pero es bueno comenzar siempre con uno mismo.

Esto es lo que Rudolf Steiner decía: no son las circunstancias la clave, sino el ser humano. Entonces, en la pregunta acerca de cuál es mi relación con el dinero, puedo preguntarme por ejemplo cuánto desearía ganar en la lotería, o cuánto dinero me gustaría heredar, y si no es que, realmente, me gustaría tener un interés bancario del 50 % si lo consiguiera... Y si uno piensa bien, quizás se confesaría a sí mismo: sí, me encantaría hacer una buena herencia.

Cuando yo tenía unos 11 años estando con mis padres en Inglaterra, encontré en las montañas un pedacito de oro muy pequeño. Ni sé si logré alegrarme de lo que encontré, porque ¡me dio la fiebre del oro! Comencé a buscar y mi única preocupación era: ¡MÁS!

Es muy interesante que eso le ocurra a uno. Vuelvo a la pregunta de Gretchen, y cada uno la habrá de contestar por sí mismo, pero al final, allí se encuentra la clave de la cuestión social y la clave del dinero: ¿cómo manejo mi propio dinero, cómo compro, vendo y presto? Todo lo relacionado con el dinero.

 

Les quiero contar al final una cosa relacionada con la pregunta de Gretchen. En la Biblia tenemos la situación de las llamadas 3 tentaciones. Luego de que Cristo fuera bautizado, va al desierto y es tentado , desafiado por el diablo. Una de las cosas que le ofrece el diablo es todas las riquezas del mundo a cambio de obedecerle. Y la respuesta de Cristo es: “No sólo de pan vive el hombre.” En las interpretaciones normales de la Biblia, esto es considerado como triunfo total de Jesús ante a Satanás.

Rudolf Steiner interpreta esto de un modo totalmente distinto, y es un gran paso el que da Steiner aquí, él dice, y ustedes lo encuentran en la “Crónica del Akasha” , que esta respuesta de Jesús no es completa. Responder que la humanidad no vive sólo del pan, sino también del espíritu, esto no es suficiente como respuesta a una tamaño desafío. ¿Por qué? Porque el hombre necesita el pan; esto es parte de estar sobre la Tierra. Pan habremos de tomar como símbolo de todo aquello que necesitamos: casa, cama, etc. Y Cristo contesta: el hombre no vive sólo del pan, sino también del espíritu. El hombre también necesita pan, pero Cristo no sabía nada sobre esto porque es un ser divino y con el bautismo había encarnado recién en un cuerpo humano. Rudolf Steiner dice en esta interpretación: ésta no fue una victoria de Cristo, sino un empate. Vale decir que el problema, la tentación, continúa en el tiempo para estar presente en la evolución misma de Cristo, y por ende de nosotros.

El tema está íntimamente relacionado con el dinero, el dinero es su espejo.

Quizás sea esto por el momento un buen final; me gustaría contarles algo de los Bancos antroposóficos, pero antes quizás quisieran hacer preguntas.

Pregunta: No entiendo el tema del interés compuesto. No sé cuál es el punto que busca explicar.

R. Biemond: un punto principal es que uno siempre debe tratar de hacer una relación con el mundo real de la economía. Tenemos otro ejemplo con las jubilaciones. Perdonen si digo algo que en la Argentina funciona distinto. Pero en el sistema de las jubilaciones privadas tienen este sistema: todos los años ponen su dinero en el Banco – y crece. Pero que el dinero crezca simplemente no es cierto. Siempre depende de cómo funciona la economía, y se hacen un montón de cosas para demostrar que la economía florece, pero la realidad económica es como la biológica: es un proceso de crecimiento y de decrecimiento. El gran desafío es pensar en procesos y no en momentos.

Pregunta: El dinero no queda quieto en el Banco. ¡Se mueve!

R. Biemond: Esto nos llevaría al tema de qué es un Banco. Si le parece bien, contesto esta pregunta un poco más adelante. Sólo una anécdota en relación a procesos versus momentos. La siguiente anécdota: una persona VIP dentro de la industria hace un viaje en globo aerostático. A la tarde aterriza, y sobrevolando todavía la tierra a poca altura, ve mucha gente mirando y grita: “¿Dónde estoy?” Alguien contesta: “¡Estás acá!” El industrial reenciende el fuego para que el globo se eleve y dice: “Eres como un contador: tu información es perfecta, pero totalmente inservible.” Muestro esto para ver los procesos.

Si ustedes quieren ver qué pasó durante un año en una empresa, la tradición es que toda empresa debe hacer un balance. Pero el balance no muestra el proceso, no muestra el movimiento, no muestra la filosofía. Nosotros buscamos otras formas de mostrar estos procesos. Es algo parecido como este tema del interés compuesto: cómo puede uno mostrar la realidad de lo que realmente sucede.

Pregunta: ¿el Banco antroposófico trabaja para eliminar el interés compuesto?

Pregunta: uno se hace la pregunta de Gretchen y reconoce el deseo o ambición que tiene frente al dinero, fantaseando acerca de sus alcances. ¿Cuál sería el próximo paso para resolver esto?

R. Biemond: Bueno, la idea no es plantear la pregunta, sino trabajar con paciencia sobre ello en un proceso de autoeducación. Lo que uno puede ver: yo he tenido experiencias en el campo de pago al personal, y uno puede ver que todo el tema del dinero tiene un aspecto fuertemente kármico. A algunos siempre les alcanza el dinero aunque no tengan mucho, a otros nunca les es suficiente. Hay muy poca gente que realmente está libre, en términos de tener una relación sólida con el dinero y de no perderse en compararse con los demás. Esta pregunta del huevo o de la gallina nos demuestra que también esto dependerá de las circunstancias, porque por ejemplo una hiperinflación o una recesión evidentemente son ataques que obligan a las personas a ocuparse constantemente del dinero.

En los Bancos antroposóficos no hemos encontrado aún la solución final al tema del interés compuesto, pero hay distintos modelos. Rudolf Steiner no fundó un banco. Quizás lo hubiera querido hacer o tuvo ideas al respecto, pero no fue posible en aquellos tiempos. Recién en los años 60 hubo una iniciativa en esa dirección.

Es interesante el hecho de que el Banco creció desde el movimiento Waldorf. Como la propuesta de la trimembración no funcionó, se fundó el movimiento Waldorf; y una generación después, desde una escuela Waldorf surgió un Banco. Esto fue en Bochum, y la persona que tuvo el impulso fue Wilhelm Ernst Barkhoff. Este movimiento bancario ha demostrado ser muy exitoso. No sólo hay en Bochum un Banco con varias sucursales, sino que también en otros países se han desarrollado otras iniciativas, especialmente en los Países Bajos el Banco Triodos, con sucursal en Bélgica, Inglaterra, también surgieron Bancos en Suiza, en Escandinavia y en otros países.

 

¿Qué es lo que los hace distintos a estos Bancos?

1º - La TRANSPARENCIA. Ningún secreto hacia dónde van los créditos. En el Banco suizo (donde estoy yo), hacemos público dónde van los créditos, y uno tiene que estar de acuerdo con ello si toma un crédito. Esto es retirar el anonimato. Es decir también: si Ud. pone dinero en el Banco, Ud. ve adónde va. Si no le gusta, lo puede cambiar de Banco. En otros Bancos, esto es un secreto bancario; no se sabe adónde va, si a la industria armamentista o al narcotráfico.

2º - El Banco en sí no es un emprendimiento de lucro por sí mismo. Es muy obvio, pero todo Banco está organizado como empresa con fines de lucro. Gastan mucho dinero por ejemplo en PR, en publicidad, para hacerles creer a los usuarios que trabajan para ellos. Pero en primer lugar trabajan para los accionistas.

En Suiza hemos hecho un paso radical (en Alemania se hizo un poco distinto). Para hacer un Banco y habilitarlo, uno necesita comenzar con un capital propio. En Suiza hemos decidido que este dinero fuera aportado por individuos, sin interés y con la condición de que nunca lo tendrían de vuelta. Un Banco normal dice: ustedes están locos. Pero funcionó. Ahora tenemos más de 10 millones de dólares como capital propio. Claro que hay que hacer un buen trabajo profesional y no hay que perder el dinero que a uno le fue confiado.

3º - No ser un Banco por interés propio. Es decir, iniciar un Banco sólo para iniciativas antroposóficas, no crecerá mucho. Ser un Banco en primer lugar del bien común, para todo tipo de empresas, dinero que ofrezca un valor agregado para la sociedad.

Esto es un esbozo, pero en los últimos años han sido muy exitosos y tienen una buena imagen ante el público general. Crece el interés en el público por la banca ética, la banca alternativa o ‘verde’. ¿Hay preguntas?

Pregunta: ¿Cómo comienza la demanda?

R. Biemond: Ha sido distinto en los distintos países. En Alemania se comenzó con algo que no era Banco, sino algo así como una Asociación, como una Cooperativa. Si Ud. quiere tomar dinero del público general, tiene que tener una licencia bancaria, para lo que se necesitan profesionales. También en la Argentina habría varias formas de empezar, incluso trabajar en conjunto con otras iniciativas existentes. También podría surgir desde las iniciativas antroposóficas, pero para ello se necesita confianza en las personas.

Pregunta: ¿Qué clase de gente pide préstamos en estos Bancos (Triodos, y Banca Comunitaria Libre de Bochum), individuos, grupos?

R. Biemond: Muchos: agricultores, granjas, escuelas, instituciones de pedagogía curativa, pequeños emprendimientos, iniciativas inmobiliarias, proyectos ecológicos de energía solar o eólica, etc.

 

 

Transcripción: Rosa Körte